Carretera de Igal a Vidángoz

 

En esta carretera, que tenía como objetivo unir las carreteras NA-2130 y la NA-2132 desde Igal hasta Vidángoz, trabajaron 2.354 prisioneros procedentes en su mayoría de Asturias, Barcelona, Bizkaia, Granada y Jaén. Durante cuatro años estos prisioneros estuvieron abriendo la caja de esta carretera hasta su finalización en mayo y junio de 1941, en que fueron trasladados a otros lugares.

El uso de los trabajos forzados de presos en la construcción de obras públicas fue una de las formas de represión y humillación utilizada por el régimen franquista. Comenzó a utilizarse cuando se da un cambio en las políticas represivas y se empieza a combinar la eliminación física de los adversarios políticos con la utilización económica de su mano de obra y el intento de sumisión ideológica de los desafectos. Por un lado, servía como forma de castigo, de pago o de humillación de los perdedores de la contienda; por otro, tenía un carácter educativo mediante el cual se enseñaba el lugar que iban a ocupar los vencidos en la nueva España, esto es, una reeducación ideológica y política. Las consecuencias de esta explotación de la mano de obra de los vencidos alcanzaron también a sus familias.

Desde 2004 un monolito en el alto del puerto recuerda a estos presos, y en ese lugar se celebra todos los años un homenaje organizado por la asociación “Memoriaren Bideak”. En 2018, un campo de trabajo internacional organizado por el Gobierno de Navarra reconstruyó un barracón de los que se utilizaron para el alojamiento de presos, que fue inaugurado en septiembre de ese año.